Hoy se conmemora en Gernika el 90 aniversario de la constitución del primer Gobierno vasco. Reunidos en la villa foral, los concejales de los municipios vascos que pudieron desplazarse hasta la Casa de Juntas el 7 de octubre de 1936 asistieron a la toma de posesión de José Antonio Aguirre (PNV) como lehendakari y este nombró a continuación a los integrantes del primer Gobierno provisional del País Vasco.
Era un Ejecutivo de concentración, pactado entre los partidos que apoyaban la legalidad republicana en Euskadi (los del Frente Popular y el PNV), y que nacía en el contexto de la Guerra Civil desencadenada a raíz del golpe de Estado del 18 de julio. Lo formaban 4 consejeros del PNV (Aguirre, Leizaola, Monzón y De la Torre), tres socialistas (De los Toyos, Aznar y Gracia), dos republicanos (Aldasoro y Espinosa), uno de ANV (Nárdiz) y un comunista (Astigarrabia).
Esa misma tarde, el lehendakari recién elegido cursó al ministro de Marina, Indalecio Prieto, el radiotelegrama que reproducimos a continuación y que se conserva en el Archivo de la Fundación Indalecio Prieto. Dice así: “Con sentimiento por no haber podido acudir V E (vuecencia) actos proclamación autonomía elección presidente, tenga seguridad de que le hemos recordado con emoción y pueblo vasco congregado hoy en Guernica bajo Árbol entusiasmo indescriptible, no olvida ni olvidará a quien como V E ha hecho posible con gran generosidad que pueblo vasco recobre libertad. Esperamos en breve venga V E para recoger de pueblo testimonio simpatía. Le saluda cordialmente. Aguirre”.

La sentida respuesta de Prieto llegó de inmediato, también en forma de telegrama dirigido al presidente del Gobierno provisional del País Vasco: “Agradezco con toda mi alma que en momento tan solemne y emocionante como el de la proclamación de la autonomía del País Vasco y elección de su Presidente, se me dedicara el cariñosísimo recuerdo que refleja su telegrama. Muy cordialmente le felicito por haber sido elevado a la más alta magistratura del país, y formulo votos fervorosos por el éxito del Gobierno que preside, al que me ofrezco de modo incondicional como diputado a Cortes. Al saludar a representación tan libremente elegida, saludo al País Vasco al comenzar el disfrute de su autonomía, y declaro que constituye para mí preciado galardón haber suscrito como Presidente de la Comisión parlamentaria de Estatutos el dictamen que las Cortes aprobaron por aclamación estatuyendo esa autonomía. Ofrézcole señor Presidente el testimonio de mi respeto y de mi simpatía. Expídase”.
